JUARMA
Álex y Paula se conocen desde niños. Han compartido juegos, castigos, litronas y el sueño de crecer y largarse de Villa de la Fuente. Son un refugio el uno para el otro. Se graban casetes para decirse las cosas. Hacen planes mientras todos duermen y se prometen empezar de cero en otro sitio. No saben que Villa de la Fuente, con todos sus miedos, su miseria y su odio está dispuesta a perseguirlos allá donde vayan.