TOM, QUINN
Para conocer las intimidades de la familia real británica, nada como preguntar a quienes mejor los conocen: los miembros de su servicio. Desde hace siglos, un ejército de sirvientes atiende todas sus necesidades. Ellos son los ojos y los oídos que guardan los secretos de sus jefes. Uno de los mayores conocedores de los royals, Tom Quinn, se adentra en sus aposentos para ofrecer una visión fascinante de la realeza británica, antigua y moderna. En algunos casos, buceando en viejos archivos que hablan del caballerizo que amenazó con expulsar a la reina Victoria de sus propios establos, del lacayo que tuvo que cambiarse el nombre por orden de la reina, o de la dama de compañía que, junto con la madre de Felipe de Edimburgo, la princesa Alicia, incendiaba regularmente sus aposentos en el Palacio de Buckingham. Aunque los testimonios más jugosos son los que revelan los entresijos de la realeza actual: la relación entre Meghan y Harry, y William y Kate, que comenzó con grandes esperanzas y degeneró en amargura e ira; el genio imprevisible del rey Carlos, el carácter despótico del príncipe Andrés