CRUZ, NANDO
Los seres humanos nos hemos organizado para disfrutar de la músicadesde tiempo inmemorial. Sin embargo, en las tres últimas décadas laindustria del ocio ha convertido los encuentros musicales en eventoscada vez más descomunales, masificados y poderosos, hasta el extremode generar la engañosa sensación de que son la única opción deescuchar música en vivo. No es así. En España, cientos de espacios ycolectivos impulsan citas a escala humana donde la música preserva suprotagonismo y capacidad de generar comunidad. Si Macrofestivales. Elagujero negro de la música problematizaba con argumentos y datos eldesbocado auge de esas macrogranjas musicales, Microfestivales y otros escenarios posibles funciona como su reverso propositivo. En él,Nando Cruz nos acerca a un amplio y variado surtido de iniciativas:festivales de reggae en lo alto del monte y ciclos invernales junto auna estufa, refugios para grupos del underground profundo yfederaciones de festivales punk, gaztetxes vascos y peñas flamencas,raves de música electrónica y block parties de hip-hop. En un momentoen que la gran industria del directo muestra como nun