SOROKIN, VLADIMIR
Durante las Navidades de 2028, una multitud de niños y niñas recogen un insólito regalo en la Plaza Roja: un Kremlin de azúcar, símbolo del nuevo Estado ruso. Estos particulares dulces pasarán de mano en mano hasta alcanzar cada estrato de la sociedad «neomedieval» rusa: un mundo en el que los hologramas y los robots conviven con un orden que divide a la población entre señores y siervos, entre opríchniks y oprimidos.